Un amor septuagenario

1:49 Cristian Gonzalez Del Pino 0 Comments


Las rodillas se arañan,
el cuerpo se convierte en dunas y 
montañas mal pintadas.
La mirada se pierde en un negro infinito.
una llanura sembrada de macetas de hierbabuena.
Siéntete como en casa y espera
la última visita.
Pondremos coplas en tu paseo.
Tu historia no se enmarca en números de mármol
herencia de tus nietos malcriados.


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